Game over

Debería guardar los últimos comentarios de este blog que hoy termina: son el alimento del que se nutrirá mi corazón inquieto.
Debo admitir que siento pena al dejar el Infierno, pero las normas son las normas, y he decidido hace años, que mis espacios tendrán una duración limitada.
Soy muy afecto a permanecer, a succionar el alma de los que se me acercan, por eso me he convertido en un ser generosamente esquivo. Nada me dolería más, que esta interacción magnífica que hemos mantenido el último año y medio, se convirtiera en una costumbre a-pasional.
Me han enamorado las mujeres, he confraternizado con hombres magníficos; todos, me habéis dado en vuestras casas, y de visita, momentos extraordinarios de gozo. Muchos de vosotros sois el ejemplo viviente de que nuestra sociedad está enferma; que las joyas que ofrecéis generosamente, no tienen valor comercial, pero sí unos cuantos garrulos insultándose en prime time. Yo seguiré vuestros pasos, porque ya no podría andar sin ellos.
¡Sois libres queridas!, nadie os acosará con tanto descaro, a todas, y al mismo tiempo. ¡Sois libres lectores masculinos!, que afortunadamente, ni sois "machos", ni sois muchos; también os he admirado, como a ellas, pero si os hubiese tirado los tejos, habría comprometido una baza que en realidad no me nace, y por ello, no habría de funcionar. ¡¡Hasta la belleza siempre!!

